La detección de amenaza interna fracasa cuando los sistemas no pueden distinguir entre un error ordinario y un abuso deliberado. OSPREY está diseñado alrededor de esa ambigüedad. En lugar de mirar solo alertas, construye una línea de tiempo de comportamiento, contexto de acceso y desviaciones del flujo de trabajo que ayuda a los investigadores a entender si un evento fue accidental o intencional.
El resultado es menos falsos positivos y una imagen operativa más clara. Los equipos de seguridad pueden concentrar su atención donde más importa, preservando al mismo tiempo evidencia para un seguimiento legal, disciplinario o penal.